jueves, julio 23, 2009


PARTE II

Supe que te habías atrevido hacerlo, cuando entraste a mi cuarto, yo estaba dormida, y me besaste tiernamente posando tú mirada en mí, te pregunte ¿que hiciste? , me dijiste vida lo se todo, guarde silencio y tú continuaste diciendo “ hoy quiero que todo transcurra como si no pasara nada, no quiero que tus padres se enteren, vamos hacer lo de siempre”. No podía seguirlo, me repetía a mis misma vamos hacer lo de siempre, así lo hice debo confesar que sólo lo hice, no sabía como actuar ni que decir. Salió de mi habitación, automáticamente, me vestí, y como siempre salimos a desayunar en el mismo sitio de siempre, su mirada me reclamaba ¿por qué? y yo evadiendo, pedirle perdón, explicarte que en ese momento aún no había pasado nada con el personaje de mi diario, que era sólo un deseo, no te explique nada. Llegamos a casa y como siempre te pusiste a ver televisión, yo pérdida, me sentía mal, liberada, angustiada, me dolía hacerle daño, pero ya todo estaba hecho. Al llegar la tarde como siempre fuimos a pasear, me tomaste de la mano como siempre y fuimos al restaurant de siempre, pero esta vez ninguno de los dos hablo, apenas probamos la comida. Presagiaba un desenlace pero no la forma del mismo. Sólo me preguntaste ¿Por qué vida? Sólo dije no se, me fui a mi cuarto y me acosté hiciste lo mismo, sólo que en la mañana cuando abrí los ojos, en mi mesa de noche conseguí la foto que juntos nos habíamos tomado y que el mantenía al lado de su cama. Entonces supe que todo había terminado. Pasaron años, alguna vez almorcé contigo, pero seguía resentido, le permití entonces alejarse de mi definitivamente.

No obstante años después recibiría tú llamada, eras otro más tranquilo, sin molestias, parecías haberme perdonado. Me volví a ilusionar con tu presencia, con el tiempo te había valorado, sencillo, cálido, humano y me amabas, que más podía pedir, eras especial, pero el tiempo había pasado y sentí que querías amistad más no mi amor.

A partir de ese momento me empezaste a llamar todas las noches y volvimos hablar durante todo el recorrido que hacías del metro hasta tú casa, la que compartías con tu hermano. En un viaje que hice al sitio donde vivías, incluso almorzamos, te veías muy bien, de verdad ya no eras el joven que conocí, estabas cerca de los cincuenta, tus ojos hermosos como siempre, te pedí perdón, dijiste que eso era el pasado que de eso hace mucho tiempo, pero también me dijo que me había amado como a nadie, como adivinar que esa era la última vez que te iba a ver, el mundo hablo y yo no lo escuche.

De regreso a casa, como siempre espere tú llamada de las noches pero paso una semana, intente llamarte y el móvil siempre apagado, sentí algo extraño, y me atreví a llamar a tu hermano, quien me contesto fue tú sobrina, me lleno de satisfacción que sabia de mi, pero me dijo mi tío no esta, le pregunte el ¿salió para el trabajo?, es mejor que hable con mí papá contesto, mi corazón empezó a latir locamente, tanto insistí que por fin dijo mi tío murió, hace una semana, y sentí que me desvanecía. Llame a tú hermano, y vino lo peor me habías llamado, no conteste porque estaba en una reunión, te bajaste del metro y para robarte el maletín de la mano un hombre te empujo contra el vagón y el cayo sobre los rieles, ya no podía más tú mi novio, tú mi compañero, el de todos mis días hermosos, una muerte tan terrible, lo peor es que al no llegar a casa tu hermano se preocupo, te consiguió en la morgue de la ciudad sin identificación y te habían robado todas tú pertenencias. Sus hermosos ojos se quedaron en mi, oí decirte vida ¿por qué? Y me pregunte, porque no le atendí, me destrozo el alma, nadie se merece morir así, sólo, sin familia, sin hijos. Sólo yo en su recuerdo.

Hoy me pregunto si me hubiese quedado contigo hubiese evitado esa muerte, o hoy sería tú viuda, me dueles, y te despido tiernamente con una sonrisa y escribiendo esta historia que es tuya pero mía también. Te lo debía.

3 comentarios:

Paco Alonso dijo...

escansa mi niña, te ofrezco mi honbro, para lo que desees, mojarlo, abrazarlo, que te arrope.
Quebien te quedaste al sacar de tu interior este bloqueo?
Abrazos en el alma y hoy tambien un besazo

bichita23 dijo...

Como siempre Paco acertado en la percepción, tomo tú hombro para posar mi cabeza sobre él y descansar sin sobresaltos.

Mi alma recibe agradecida ternura el abrazo que tan generosamente me ofreces ..

Andrea dijo...

Qué historia trágica, triste, triste, la narras de corrido, sin pausa, quizá para no olvidar los detalles. Recordamos a los que amamos y que han muerto de forma absurda, espero que haya sido liberador relatarla. Un abrazo fuerte, Ilona.