viernes, julio 24, 2009


Ya es viernes, hace una semana exactamente, que fui a su encuentro

Pongo distancia para tratar de entender, ¿qué fue su verbo o su cuerpo?

Y es que empiezo a dudar de que el que dice ser es.

Le debo su peculiar interés en mí verbo lo que me motivo a escribir

Pero también le debo el destierro de lo que me motiva a hacerlo

Lo sigo pero en cada comentario veo el reflejo de mi propia experiencia

Imagino que el camino es el mismo con sus variantes de acuerdo a la respuesta

Presiento un ego protagónico con un don de expresión que seduce, induce y sugiere

Atrapada en el fuego de sus palabras, en el sentir de su piel que a través de la sedosa, fina pero

fría pantalla de la portátil, me hizo estremecer, un mago de la fantasía, un viento salvaje

que como todo viento aún salvaje pierde fuerza , al calor disminuir .

Aquí estoy esperando aún la palabra de cortesía que no llega, observándome desterrada

de su espacio, la ausencia de presencia tangencial, y el sugerente ya no me interesas, razones de orden

practico pareciera que así se lo aconseja.

Confieso el sopor, la tristeza que se me da la gana sentir y el interrogante que surge de mí

¿he de seguir siguiéndolo?

No hay comentarios: